¿CUANTO CUESTA CREAR UN CSC?

huchaEsta, que es una de las cuestiones más demandas a través de la asesoría teléfonica de la FAC. Sigue acompañando una de las polémicas más cuestionadas y discutidas por quienes quieren dar el paso de crear una asociación, CSC o club de cannabis. Intentaremos dejarlo claro para que tú, y el resto de compañer@s que os inicíais en esta apasionante actividad podáis decidir con absoluta claridad.

Para empezar, debemos de recordar que una asociación es un derecho reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo Nº 11, y dice así:

“Artículo 11 – Libertad de reunión y de asociación
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión pacífica y a la libertad de asociación con otras, incluso el derecho a formar y afiliarse a sindicatos para la defensa de sus intereses.
2. No se impondran restricciones al ejercicio de estos derechos, distintos de aquellos que, previstos por la ley y ser necesarias en una sociedad democrática, en intereses de la seguridad nacional o la seguridad pública, la prevención de las infracciones penales, la protección de la salud o la moral, o la protección de los derechos y libertades de los demás. El presente artículo no impedirá someter a restricciones legales el ejercicio de tales derechos por los miembros de las fuerzas armadas, de la policía o de la administración del Estado.”

· LOS INICIOS

Una vez revisado el concepto sobre qué es una asociación, es importantísimo asimilar bien el significado de esa definición. El asociacionismo representa la única defensa organizada de l@s ciudadan@s frente a la discriminación del Estado. Un Estado que (en muchos casos) maneja en las sombras sus aparatos de poder y da continuidad a un prohibicionismo cada vez más acorralado e indefenso ante las evidencias científicas y sociales que cuestionan la eficacia de la prohibición del cannabis. Nunca olvides, que esa figura debe mantener su credibilidad a costa de dar ejemplo al resto de la sociedad, por lo tanto, gestionar o coordinar una asociación es algo que está por encima de intereses personales. Defender al colectivo y a sus simpatizantes es la clave para aportar solvencia a vuestro CSC; al fin y al cabo, son l@s que mandan.

Entonces, ¿cómo cuantificar el coste real de crear un club?. En realidad y siendo fieles a lo que realmente es una asociación, el ponerla en marcha no os costará más de 50€ en tasas, más lo que os cobren en la copistería por realizar las copias necesarias de los documentos, lo que os pueda costar el transporte hasta la oficina del Registro y la compra de los libros oficiales de asociaciones (libro de actas, registro de socios y contabilidad). Todo lo demás, son artificios que solo conducen a una cosa, a un posible despege triunfal con mil soci@s adscrit@s a nuestro club, seguido de un patinazo de iguales proporciones. Por lo tanto, haz caso a la regla de las 3 P’s del activismo cannábico: Prudencia, Paciencia y Perseverancia…No nos cansaremos nunca de decirlo !!!

¿Necesitamos de un local desde el minuto 0? Pues la verdad es que no es necesario para comenzar. Si…has oido bien, lo normal y más sensato es centrarse en los documentos (estatutos + acta fundacional) para que estén lo antes posible en manos del registro. Cuanto antes se envien, antes tendremos respuesta, aunque lo lógico y normal es que tarden entre 2 y 3 meses. Piensa que al principio, un gran porcentaje de asociaciones usan una sede provisional para recibir los documentos físicos que te envian los registros. Ya tendremos tiempo de cambiarlos cuando tengamos resuelto el principal problema: la financiación del proyecto !!!

Pero antes, lo más importante son los apoyos con los que contamos. Párate a pensar, ¿para qué queremos crear un CSC?, por qué ese será un punto clave para comunicar a nuestr@s futuros soci@s cual es la línea de trabajo de nuestro club. El 100% de interesados en crear un club acaban formulando la misma pregunta: Pero si no hay yerba, no se apuntará la gente, ¿no?.
Bueno, esta es la diferencia entre un coffeShop y un CSC. Nosotr@s somos la expresión de libertad de las personas usuarias en nuestro entorno más cercano, no somos una tienda, no somos un chiringuito donde apuntarte y pillar marihuana. Nosotros crecemos gracias al impulso de sus miembros activos, no a la cantidad que podamos producir y a la que podamos dispensar. El mejor club es el que menos cultiva, eso es una realidad que cualquier responsable de un CSC jamás podrá negar, lo que para conseguirlo, generalmente hace falta aplicar algo que por desgracia muchos clubes no aplican…la contención.

· EL EQUIPO HUMANO

Si existe algún punto clave para la correcta puesta en marcha un CSC, ese es sin lugar a dudas la elección de las personas que van a desempeñar las labores de organización y dirección del club. Puede parecer un tema menor, que cualquier grupo está listo para gestionar un club social, pero la realidad es muy distinta a lo que en un primer momento se puede pensar. Si el equipo no está “sintonizado” en la misma onda, es más que probable que se tengan diferencias entre la Junta Directiva, y ese “mal ambiente”, se extenderá a la asamblea tarde o temprano. Así que lo más práctico, es hablar con sinceridad entre toda la directiva, asumiendo cada un@ su parte del trabajo para poner en marcha el CSC y el posterior desarrollo del proyecto. Antes de empezar hay que pensar muy bien qué se quiere conseguir con el club, y tener claro que los comienzos siempre son muy difíciles pero tendrá su recompensa si en el camino tenemos compañer@s dispuest@s a que todo salga adelante.

· LA SEDE SOCIAL

¿Necesitas desde el primer minuto una sede social?…Pues no la verdad. Si fuera así, tan sólo los grupos que dispusieran de capital para gastar podrían acceder a la creación de un CSC, de hecho, sería algo injusto que sólo l@s más pudientes tuvieran esa oportunidad. Lo ideal es comenzar con una sede provisional que puede ser cualquiera: la casa del presidente/a, la del secretari@, etc… Esto es importante, ya que necesitaremos de una dirección física para recibir la documentación que nos enviarán desde el registro de asociaciones. Ya tendremos tiempo de cambiarlo oficialmente cuando dispongamos de recursos suficientes como para cubrir los gastos que supone abrir una sede social (alquiler, luz, agua, etc…). ¿Y donde nos reunimos?, pues cualquier lugar es bueno para reunirse: un garage, un bar a puerta cerrada, la casa de un colega, etc…. Lo realmente importante es convocar con tiempo suficiente las reuniones y levantar acta de las mismas, detallando las decisiones que se hayan tomado en el seno de la asamblea.  Uno de los recursos que siempre vamos a recomendar es solicitar espacios municipales para llevar a cabo las asambleas o actividades que se quieran convocar. Cómo cualquier otra asociación legalmente registrada, tenemos el derecho de solicitar estos espacios para su uso social. Además, es una excelente ocasión para estrechar lazos de comunicación entre el CSC y la administración local, haciéndonos visibles como una entidad que no se esconde y que está dispuesta a desarrollar su labor dentro de la más absoluta normalidad. Siempre es positivo organizar en estos espacios actividades encaminadas a la divulgación del uso responsable del cannabis: conferencias, ciclos de debate, proyección de documentales de interés, etc…

· LA ZONA DE CULTIVO

Aquí es donde hay que darlo todo si queremos optimizar el tiempo que tenemos para convertir en realidad la previsión de consumo anual/semestral/mensual, la que sea que habéis programado. Si hemos logrado reunir una “hucha” más o menos respetable con el abono de las cuotas de inscripción de nuestr@s soci@s, podremos ser realistas a la hora de ver los gastos que nos llevará el cultivo colectivo. Opciones hay muchas, y debemos de acogernos a aquello que podemos conseguir con nuestro presupuesto, sea el que sea. Lo más sensato, es volcar nuestros esfuerzos en realizar un cultivo de exterior con ayuda de un invernadero que sirva para hacer pasar desapercibido nuestro cultivo. Los exteriores son los que mejor amortizan la inversión en la zona de cultivo, mucho más que instalar sistemas “indoor” por razones obvias. No es lo mismo contar con la luz del sol y con el ciclo natural de las plantas, que instalar cultivos de interior a pleno rendimiento.

Todo tiene sus pros y contras; los exteriores requieren de mayor cautela y discreción por culpa de los robos o intervenciones policiales y los “indoors” son habitualmente los causantes de problemas de olores entre vecinos que al final acaban denunciando a la asociación. Si calibramos bien nuestras posibilidades y no dejamos nada al azar, lograremos cosechar nuestros cultivos sin sobresalto alguno. Dentro del seno de la Asamblea General, es donde se deben de dictar las pautas por las que vamos a regir nuestro proyecto de cultivo; qué geneticas usaremos, el tipo de cultivo, el alquiler de las parcelas o espacios donde vamos a cultivar, los gastos a cubrir para nuestro cultivo, etc… Todo ello debe de ser consensuado y recogido en acta asamblearia, de esa forma, podremos revisar continuamente cual ha sido la evolución de los proyectos de cultivo en nuestro CSC.

· SUELDOS Y RETRIBUCIONES

¿Se pueden tener sueldos?… Es una pregunta que siempre sale a la palestra cuando se solicita información para crear un CSC. Si esta es una de las directrices por las cuales queréis crear el club ya podéis ir pensando en tener paciencia, mucha paciencia. Los sueldos de las personas trabajadoras: cultivadore/as, administrativ@s o cualquier otra labor que se desempeñe en el CSC puede ser recompensada a través de una retribución económica. Ahora bien, hay que ser coherentes y saber que las retribuciones suelen llegar después de al menos 2 años de trabajo. Primero hay que sacar adelante lo necesario para poder abrir la puerta de nuestro club, dicho de otra forma, necesitamos cubrir antes los gastos de la zona de cultivo, los gastos de los mismos, el alquiler de nuestra sede social con sus correspondientes gastos de luz, agua y electricidad; así hasta conseguir que la maquinaria funcione de forma correcta. Cómo véis, hay que empezar la casa por los cimientos y no por el tejado: Primero el club y las personas que lo conforman…luego todo lo demás.

Bueno, estos son los consejos que os podemos dar para aclarar realmente el coste de crear una asociación cannábica. Nos dejamos muchas más cosas en el tintero, suficientes como para que te decidas a enviar un email a fac@fac.cc si quieres saber más sobre esta actividad social. Sabemos que existe mucha información y que a veces un@ se encuentra perdid@ para determinar el punto de partida de un CSC. Así que nuestra recomendación sigue siendo la misma de siempre: montar un CSC vale tan sólo 50€, lo complejo es asimilar los conceptos que se deben tener en cuenta.

Si te piden miles de euros para crear un club has de saber que te están tomando el pelo al amparo de la desregulación de la actividad de los clubes cannábicos, no lo permitas !!!

#SiembraElCambio y #SalDelOtroArmario

 

 

 

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